ahora que he aprendido a distinguir a los suecos de los daneses (es fácil: si el apellido termina en -son es sueco y si termina en -sen danés), ya sé que a mí lo que me gusta es la música sueca y el cine danés (con la excepción de lukas moodysson, claro).
así que visité el danske filminstitut como quien va a graceland, con los ojos bien abiertos, todo el fetichismo del mundo y esperando que jørgen leth me sujetara la puerta al entrar. pero, como me pasa con todo más o menos en este país, me pillé un cabreo del quince cuando vi el precio de la entrada del documental que pretendía ver. mucho cartel progre y mucho tal, pero vaya mierda de acceso cultural: sesenta y cinco kroner a.k.a. casi diez euros. así que fui al baño, que aproveché que estaba muy limpio, y a la calle, a dar vueltas por copenhague, que (todavía) es gratis.
___b.s.o.: what's your take on cassavettes de le tigre.
| | # | 8.11.05